Aunque parezca mentira en la ciudad de Yoko, en Honduras, desde hace muchos años entre los meses de mayo y julio llueven peces. Si, lo que habéis leído, llueven peces.

Todo empezó hace mas de un siglo, los habitantes empezaron a ver aparecer unas nubes muy negras y de grandes dimensiones. Al poco comenzó a caer una tromba de agua de tal magnitud que el poblado quedo desierto.  Las trombas de agua contienen un  regalo  muy  grande.  Se  trata  de  lluvia  de  peces  que  para  regocijo  de los  habitantes  de  la  población  suelen ser  sardinas.

Todos los habitantes se refugiaron en sus casas y cual fue su sorpresa que al terminar la tormenta habían aparecido sardinas de unos 11 centímetros en los techos de las casas y en las ramas de los arboles.

Se han realizado numerosos estudios para descartar que los peces vinieran de canales de aguas subterráneas pero la especie en cuestión no pertenece al hábitat de la zona y en el lugar que aparecen difícilmente pueden provenir del subsuelo. Seria imposible que aparecieran en el techo o en las ramas de los árboles.

No hay ningún testigo que haya visto caer los peces pues la lluvia cae con tal fuerza que todos se resguardan. Según cuentan los atrevidos que han salido durante la tormenta han sido alcanzados por un rayo. Se recuerda haber visto caer en otras zonas ranas y otros animales pero lo que pasa anualmente en Yoko es inusual.

Los peces aparecen vivos pero ha sido imposible mantenerlos con vida mas de dos horas. En su honor todos los años celebran una feria.

¿Milagro? ¿Fenomeno atmosférico? La verdad es que no lo se pero me resulta un hecho muy extraño y curioso. La verdad es que en los tiempos que corren no estaría mal que puntualmente ocurriera esto en otras partes de la geografía mundial.

@Ndelmisterio

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