En la mitología gallega la Lavandeira o Pájaro de la Nieve socorrió a Cristo cuando estaba clavado en la cruz, llevándole una gota de agua en el pico. Jesús se lo agradeció concediéndole el poder de hacer feliz a la moza que le eche, tirando desde lo alto, una gota de agua en la madrugada del día de San Juan. De aquí puede partir o no la mitología de As lavandeiras.

“Era una noche de luna

Era una noche clara

Yo pasaba por el río

De vuelta de la molienda

Me encontré con una lavandera

Que lavaba cerca del agua

Ella lavaba en el río y una cantiga cantaba:

Moza que vienes del molino

Moza que vas por la carretera

Ayúdame a retorcer

Mi sábana lavada

Desaparece la lavandera

como humo esparcido

donde había tendido las sábanas

había dejado un pozo de sangre

era una noche de luna

era una noche clara”.

(LETRA DE LAVANDEIRA DA NOITE, NOAH Y CARLOS NUÑEZ)

Leyenda de as lavandeiras

Las “Lavandeiras” según la mitología son mujeres viejas, de rostro seco y arrugado que viven en las fuentes. Se les puede ver de noche lavando .  Invitan a quien pase cerca a retorcer la ropa y si el caminante acepta, tiene que tratar de no retorcer la ropa en el mismo sentido que ellas. Si lo hace, las desgracias se sucederán e incluso puede llegar a morir.

Siempre la ropa que lavan está manchada de sangre que nunca se borra. Se dice que son espíritus de mujeres muertas en el parto o de las que abortaron, o también de niños muertos sin bautizar. Verlas es de mal augurio.

As Lavandeiras son espíritus de la mitología gallega, cántabra y asturiana. En las leyendas gallegas, estos seres suelen representarse con cabellos blancos y ojos rojizos y aterradores, vestidas con ropas negras, pañuelos de varios colores y adornadas con diferentes collares y pulseras. En ocasiones suelen cubrir sus cabellos con sombreros amplios y grandes.

Donde su ubican estos seres.

Suelen dormir en las encinas o en las grutas de los bosques y aparecen en las noches de luna llena. También en las orillas de los ríos que se desbordan, dónde lavan sábanas manchadas de sangre que nunca desaparecen.

Se les oye por el ruido que provocan sus palas al golpear la ropa y sus desagradables voces. Al ser , en teoría,  mujeres que murieron en el parto o que dejaron morir a sus hijos sin bautiza se dice que las sábanas que están intentando lavar con tanto frenesí tienen manchas de su propia sangre, la de sus hijos o la de alguien que está próximo a morir en vida.

Representan mala suerte.

Las leyendas dicen que si te encuentras con alguna, ésta te invitara a que colabores en su tétrico trabajo a la que no debes renunciar ya que si lo haces, fatales desgracias caerán sobre ti. Debes tener cuidado, ya que nunca, bajo ningún concepto, debes escurrir las sábanas en el sentido contrario al que lo hace el espíritu pues eso te traerá mala suerte de por vida, incluso la muerte.

El único modo conocido de liberarse de estos seres es pasar de largo sin dirigirle palabra alguna en cuanto las veas. Si te hablan estás perdido a no ser, claro, que colabores con ellas.

Mitología de Bretaña

Es curioso que en la mitología de Bretaña también existan estos seres. También están condenados a lavar la ropa eternamente por los pecados cometidos en vida, y al igual que en la mitología gallega, suelen suplicar a los caminantes que les ayuden.

La diferencia principal aquí estriba en que si accedes morirás ahogado.

Incluso hay una clara referencia en la mitología celta en las leyendas de Cu Chulainn, en las que su buen amigo druida le advierte antes de que entre en batalla de que hay una lavandera en el río y que si acude a ese lugar morirá. El héroe celta hace caso omiso haciendo especial hincapié en que le importa poco que un fantasma lave ropa ensangrentada; poco después muere en esa batalla quizás por despecho de tal funesto espíritu.

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